La palabra “bienes inmuebles” se define como materiales que no son muebles y tienen valor tangible. En otras palabras, son bienes valiosos que no pueden trasladarse de un lugar a otro. Dos ejemplos de bienes inmuebles contradicen esta definición. Aparte de los barcos y las embarcaciones, las estructuras prefabricadas también se consideran inmuebles, aunque no lo sean.

Los bienes inmuebles se definen como materiales valiosos que son inmuebles, tienen valor en un contexto económico y pueden expresarse en liquidez o dinero, están fijados en el terreno, no pueden transportarse sin dañar sus originales y no pueden llevarse de un lugar a otro sin dañar su esencia.

Los bienes inmuebles conllevan la integridad del terreno en el que están situados y de todas las estructuras construidas en esa zona. Según la definición de las Normas Internacionales de Valoración, los bienes inmuebles se refieren a la tierra, que es un activo físico, y a las estructuras construidas por personas en esa tierra.

La palabra “inmobiliario” es de origen árabe. La palabra “inmobiliario” se forma a partir del prefijo no negativo de la palabra “mueble”. Si ponemos un ejemplo del concepto de bienes inmuebles, edificios como pisos, tiendas, parcelas, villas, mansiones, fábricas, plazas y centros comerciales pueden expresarse como tipos de bienes inmuebles.

El concepto de propiedad inmobiliaria, según otra definición, es un conjunto de derechos legalmente definidos que consisten en intereses y derechos de propiedad, y tienen la característica de estar permanentemente unidos a la tierra.

¿Qué significa inmobiliaria?
Utilizamos muchas palabras en nuestro lenguaje cotidiano. Sin embargo, no tenemos información sobre el origen de muchas de las palabras que utilizamos. El sector inmobiliario es sólo una de estas palabras. Por definición, la expresión se refiere a la propiedad de la tierra, al lugar donde está la tierra y a la estructura construida sobre esa tierra.

Realis es un término latino que se traduce como “existente” y significa “real”. Real se utiliza en inglés medio para referirse a bienes inmuebles (como una casa, un edificio o una estructura) y no a bienes como ropa o muebles.

El origen del término “inmobiliario” se remonta al latín e incluso al francés, si se considera con más detalle. La expresión deriva de la palabra latina status, que significa estado, y cuyo derivado francés es estat. El equivalente inglés actual de la expresión es property or individual interest, property in ownership.

La primera aparición del término estat se produjo en Londres. Tras el Gran Incendio de Londres de 1666, muchas casas londinenses quedaron destruidas. Esta situación provocó una gran necesidad de vivienda en 1670. El primer uso del término “inmobiliario” coincide con este periodo. Desde entonces, la expresión “propiedad” ha seguido utilizándose en el mismo sentido.